Puertas oscuras a blanco o a color sin cambiarlas. También armarios y cocinas.
Las puertas de sapelli, roble o pino barnizado son de lo que más envejece un piso, y en Elda casi todos los pisos de los años 70, 80 y 90 las tienen. Cambiarlas cuesta mucho dinero y obra; lacarlas en blanco o en color cuesta bastante menos y el resultado es igual de actual. Lo hacemos en Elda, Petrer, Monóvar y Sax.
Puertas de sapelli o roble a blanco, sin obra
Las puertas de madera maciza o chapada de esa época suelen estar en buen estado: solo están oscuras. Lacarlas aprovecha una puerta que aguanta muchos años más, sin tocar marcos ni paredes y sin escombros. Si alguna puerta está rota o hinchada, te lo decimos y valoramos repararla o cambiar solo esa.
Así lacamos cada puerta
- Desmontamos manillas, bisagras y pomos, y protegemos la zona de trabajo.
- Limpiamos la grasa de la madera, sobre todo junto a las manillas.
- Lijamos para abrir el poro y que la imprimación agarre.
- Damos una imprimación selladora que bloquea el tinte de la madera; sin ella, el color oscuro acaba saliendo a través del blanco.
- Aplicamos la laca en dos manos, con lijado fino entre una y otra.
- Dejamos curar y montamos de nuevo los herrajes, o ponemos manillas nuevas si las quieres cambiar.
Armarios y muebles de cocina
Los frentes de armario empotrado y los muebles de cocina se lacan igual. Es una forma barata de renovar una cocina sin cambiarla: puertas blancas o en un color suave, tiradores nuevos y la cocina parece otra. Antes comprobamos el material, porque algunos laminados necesitan una imprimación especial.
¿Lacar o cambiar? Cómo decidir
Lacar compensa cuando las puertas son de madera y están rectas y sanas, que es lo habitual. Cambiar tiene sentido si están muy dañadas, si quieres otro modelo o una medida distinta. En la visita te decimos con sinceridad qué te conviene en tu caso. El precio se calcula por puerta y te lo damos cerrado tras ver cuántas son y cómo son.