Del gotelé a la pared lisa, alisada y pintada en un solo trabajo.
Quitar el gotelé es, probablemente, la obra pequeña que más cambia una casa. La pared lisa refleja mejor la luz, la habitación parece más amplia y el color se ve como en la carta. En Elda y Petrer lo hacemos a diario, casi siempre junto con la pintura, para que no tengas que llamar a dos profesionales.
Por qué tantos pisos de Elda siguen con gotelé
Buena parte de los pisos de Elda se construyeron entre los años 60 y 90, cuando la ciudad creció con la industria del calzado y el gotelé era el acabado de casi todas las obras. Muchos se han pintado varias veces encima, y esas capas de pintura son las que deciden cómo se quita.
Gotelé al temple o pintado: el método cambia
- Al temple y sin pintar con plástica: el agua lo ablanda y se puede rascar. Es el método más limpio y deja la pared lista para alisar.
- Pintado con plástica: el agua no penetra y rascarlo arranca el yeso. En ese caso cubrimos el relieve con pasta de alisar, en varias capas, y lijamos hasta dejarlo plano.
En la visita hacemos la prueba en una esquina y te explicamos qué método toca y por qué.
El proceso, paso a paso
- Tapamos suelos y muebles, enchufes y carpinterías, y cerramos con plástico la habitación en la que trabajamos.
- Rascamos el gotelé o aplicamos la primera capa de pasta.
- Damos las capas que haga falta hasta que no quede relieve.
- Lijamos y revisamos la pared con luz rasante para que no queden ondas.
- Imprimamos y pintamos.
Techos con gotelé
El techo se alisa igual que la pared, pero cuesta más: se trabaja con los brazos en alto y cualquier imperfección se nota con la luz de la lámpara. Lo terminamos con pintura de techos mate, que disimula mejor que una satinada.
Lo que hace subir o bajar el precio
Influyen el tipo de gotelé (temple o plástica), el tamaño de la gota, los metros de pared y techo, cómo está la pared debajo y si la casa está vacía o amueblada. No damos un precio por m2 sin verlo, pero tras la visita tienes un precio cerrado. En la página de precios explicamos cómo lo calculamos.