Tabiques, falsos techos, cajeados y trasdosados, entregados pintados.
El pladur es la forma más rápida y limpia de reformar el interior de una casa sin obra de ladrillo. «Reformas» es lo que más se busca en Elda, y muchas de esas reformas son justo esto: dividir un salón, bajar un techo o esconder una tubería. Montamos el pladur y lo dejamos pintado, sin que tengas que buscar a otro profesional para terminarlo.
Reformar la distribución sin obra pesada
Un tabique de pladur se monta en días, casi sin polvo, y pesa una fracción de uno de ladrillo. Por eso es ideal en pisos, donde subir material y sacar escombro es lo que más complica una reforma. Además, por dentro caben aislante, cables y tubos.
Tabiques para ganar una habitación
- Dividir un salón grande para sacar un despacho o un dormitorio más.
- Separar la cocina del salón, o cerrar una terraza acristalada por dentro.
- Hacer un vestidor o un armario empotrado a medida.
- Tabiques con puerta corredera que se esconde dentro de la pared.
Falsos techos, focos y cajeados
Bajar el techo permite empotrar focos, esconder el tubo de una campana o del aire acondicionado y tapar un techo con grietas o con gotelé sin tener que alisarlo. Los cajeados ocultan bajantes y conductos en pasillos y baños. Dejamos preparados los huecos de las luces para que el electricista solo tenga que conectar.
Trasdosados en paredes frías
Un trasdosado es una pared de pladur que se coloca delante de la existente, con aislante en medio. En Elda, donde los inviernos son más fríos que en la costa, es la solución más habitual para paredes exteriores frías o con condensación. Lo explicamos con más detalle en la página de aislamiento. Te damos el precio cerrado después de medir.